La creatividad no es tener ideas

Lo que voy a decir puede parecer una perogrullada. Pero creo que mucha gente no se da cuenta. Mucha gente relaciona ser creativo con tener muchas ideas. Y la falta de ideas originales –diferentes, innovadoras– con no serlo.

Pero ser creativo no es tener ideas. Ser creativo es crear.

Ideas tenemos todos. A todas horas. Más o menos originales, más o menos innovadoras. Eso no importa. Aunque en algunas ocasiones una idea tiene cierto valor intrínseco, la mayoría de las veces el valor de una idea es el valor de su ejecución. Una buena idea con una ejecución penosa es un quiero y no puedo. Una idea vulgar con una ejecución magnífica puede ser una revolución. O, cuanto menos, una obra de arte; quizá un negocio muy rentable.

Las ideas no son más que pura potencialidad que tiene que ser explotada a través de la acción. Y en eso consiste la creatividad. Crear, hacer, pasar a la acción. Convertir una idea en realidad.

Por tanto, el creativo no es un tipo bohemio que piensa mucho y habla mucho y es muy ocurrente y viste de moderno o de antiguo o de lo que esté de moda en ese momento. El creativo es un tipo –o una tipa– que se pasa horas trabajando en algo que le importa y lo pule una y otra vez, aprende cómo hacerlo mejor, empuja  su habilidad hasta sus límites y se enfrenta a la crudeza de exponer su obra, su proyecto, ante el mundo. Y el mundo lo critica, lo ensalza, o pasa a su lado indiferente. Y vuelta a empezar.

Por cierto, aunque aquí he usado original como sinónimo de diferente / novedoso, si atendemos a su significado principal, original es todo aquello que resulta de la inventiva de su autor. Tu idea es original si se originó en ti. No solo si es diferente e innovadora. Si tú la pariste, es original tuya. Lo cual a mí me plantea un dilema. Porque las ideas, según mis creencias, son algo intangible, universal, y que pasaba por ahí. Simplemente uno está con la antena puesta, y le llega. Hay quien tiene antenas más potentes, o que las orienta mejor. Pero las ideas son de todos. Pasaban por ahí. Y pobrecitas cuando es un no-creativo el que las atrapa y las retiene –por si se las roban. Ya ves tú. Como si hubiera escasez de ideas en el mundo.

Este post es una idea que pasaba por ahí. ¿Sirve de algo compartirla? Tal vez no. Pero al compartirla, al menos puedo presumir de ser creativo. Y eso está de moda… O eso creo.

2 Comentarios

  • Sandra

    Reply Reply 2015

    Me veo reflejada en esto de ser creativo. Ideas originales ( propias mías) tengo muy pocas, pero me encanta poner todo mi esfuerzo si las ideas de alguien merecen la pena y si hay que echar horas, se echan porque al fin y al cabo, ¿de qué vale una idea si se queda en la cabeza del que la pensó?

  • Has dado en el clavo, Sandra. Creo que nos centramos mucho en que las ideas sean nuestras, aunque haya ideas mejores en las personas que nos rodean. Supongo que necesitamos ese reconocimiento… Pero un buen líder es también un buen seguidor de buenas ideas ;)

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